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El anuncio de la construcciรณn de un edificio para la Guardia Nacional en terrenos de la Casa de la Cultura de Acapulco podrรญa convertirse en la segunda invasiรณn que rompe un convenio de donaciรณn condicional celebrado en 1975. La primera irrupciรณn ilegal la cometiรณ un grupo de comerciantes que llevan 36 aรฑos posesionados en parte de esas instalaciones.

La historia de la invasiรณn de comerciantes a la Casa de la Cultura de Acapulco iniciรณ en 1988 con Eloรญna Lรณpez Cano como directora del lugar quien ordenรณ a algunos de los trabajadores prestar una mesa y una silla para que, sobre el muro de piedra que cercaba las instalaciones, el seรฑor Emilio de la Rosa exhibiera sus obras pintadas en papel amate que realizaba con su familia.

Sin embargo, la propia Lรณpez Cano rectificรณ para que De la Rosa se saliera del sitio cuando descubriรณ que durante los fines de semana se realizaba vendimia de otra naturaleza e incluso tendรญan la ropa en los jardines y andadores de la Casa de la Cultura. La familia De la Rosa se fue al mercado de Icacos donde tampoco duraron mucho tiempo y tres meses despuรฉs querรญan regresar.

La familia De la Rosa optรณ por ubicarse en la banqueta de enfrente, por ser mรกs amplia con toda su vendimia. Sin embargo, cuando se abriรณ el restaurante Fersato’s (propiedad del abogado Fernando Salinas Torres) se tuvieron quitar.

Los comerciantes se aprovecharon de la buena voluntad por ayudarlos de la exfuncionaria quien meses despuรฉs se convirtiรณ en directora-gerente del periรณdico El Sol de Acapulco cuando fue invitada a participar en ese proyecto por el empresario Mario Vรกzquez Raรฑa, presidente de la Organizaciรณn Editorial Mexicana.

Durante el sexenio de Josรฉ Francisco Ruiz Massieu se les hizo una cabaรฑita de dos metros y luego se instalaron en lo que serรญa despuรฉs el Museo del Deporte, pero ellos querรญan estar cerca de la ruta turรญstica, junto a la calle, y comenzaron a moverse.

Fue Rubรฉn Darรญo Piza Romano, otro director de Casa de la Cultura, quien formalmente les permitiรณ un sitio en las instalaciones a cambio de un pago econรณmico y en especie, recursos utilizados para el funcionamiento de las instalaciones.

Cuando se realizaba un evento cultural donde hacรญa falta una mesa de artesanos les hablaban a ellos para que cubrieran ese espacio. Al terminar uno de tantos programas, la hija de Emilio ya no quiso salirse con sus hermanas y padre con el argumento de que “habรญa sido invitada por el gobierno” por lo que colocaron su mesita y poco a poco se fueron extendiendo hasta ocupar toda la instalaciรณn.



Aรฑos mรกs tarde, Blanca Reyna Aguirre, tambiรฉn autorizรณ un espacio para que el arquitecto y pintor Josรฉ Vรฉlez, quien era pareja de una de las actuales dirigentes de esos vendedores considerada la mรกs beligerante, se instalara con su caballete, sus brochas e realizara su trabajo artรญstico-cultural. El artista se fue de Acapulco, pero se quedรณ en ese lugar Marรญa Guadalupe Yรฉpez Uribe, su compaรฑera sentimental.

Mediante argucias legaloides, mentiras repetidas a cada administraciรณn estatal que pasaba y con la bandera de vรญctimas de maltrato econรณmico y racismo, los vendedores ya no se movieron del sitio que actualmente ocupan.

Tras Ruiz Massieu pasaron los gobiernos de Rubรฉn Figueroa Alcocer (sustituido por el entonces dirigente del PRI Guerrero, รngel Heladio Aguirre Rivero) y Renรฉ Juรกrez Cisneros y todos los comerciantes (aumentados en nรบmero de familias) se mantuvieron en la posesiรณn ilegal.

Durante el gobierno del empresario Zeferino Torreblanca Galindo se realizรณ un intento de desalojo, pero se dio marcha atrรกs luego del escรกndalo mediรกtico que encabezรณ el periรณdico acapulqueรฑo El Sur con cuyo director Juan Angulo Osorio se mantenรญa una pugna por el contrato de publicidad oficial. El reportero designado para el seguimiento informativo del periรณdico impreso fue Xavier Rosado Peraza, yerno de la dirigente de comerciantes.

En 2009, tras ese intento, los comerciantes Marรญa Guadalupe Yรฉpez Uribe (suegra del periodista que tambiรฉn fue director de Comunicaciรณn Social en el gobierno morenista de Adela Romรกn Ocampo), Carmelita de la Rosa Jimรฉnez, Marina Dรญaz Jimรฉnez, Inรฉs Mundo Mendoza, Gabriel Santos Dรญaz, Cecilia Gallardo Garcรญa, Victoriano de la Cruz Juรกrez, Marรญa Margarita Vargas Clemente y Silvia Millรกn solicitaron un amparo federal para evitar mรกs tentativas de desalojo.

Ese entonces, los vendedores de artesanรญas argumentaron su peticiรณn de amparo y protecciรณn de la justicia federal contra actos del director del Instituto Guerrerense y otras autoridades a quienes seรฑalaban de dar la orden y acciones encaminadas para que “el grupo de artesanos tengan el impedimento para desarrollar con normalidad la actividad comercial en los patios de la Casa de la Cultura, sita en avenida costera Miguel Alemรกn 4834 del fraccionamiento Costa Azul de Acapulco”.

Pedรญan que “el director del Instituto Guerrerense de la Cultura y el director de la Casa de la Cultura de Acapulco (aunque en la peticiรณn de amparo no dicen sus nombres quienes ocupaban esos cargos eran Nora Elisa Mรฉndez Gonzรกlez y Nelly Bello Flores, respectivamente) fueran impedidos legalmente de realizar toda obra y acciรณn para instalar una malla ciclรณnica que impida el libre acceso a los clientes para adquirir sus artesanรญas”.

Entre las pruebas que presentaron los vendedores para pedir el amparo se encontraron tres avisos de recibo de la Comisiรณn Federal de Electricidad a nombre de Carmelita De la Rosa Jimรฉnez (la CFE solo hace contrataciones a propietarios del sitio) y un oficio del 12 de agosto del 2003 donde la directora del Centro Cultural de Acapulco (no dice nombre) convoca a una reuniรณn a los quejosos.

Otros elementos de prueba presentados son un oficio suscrito por la directora del Centro Cultural de Acapulco (no indica el nombre) donde pide a la CFE la instalaciรณn de un suministro de energรญa elรฉctrica para los artesanos que laboral dentro de la Casa de la Cultura, un recibo expedido a Carmelita De la Rosa Jimรฉnez referente al pago de luz y otro oficio signado por la directora de Centros Culturales, Difusiรณn y Promociรณn Artรญstica (no dice nombre) a la representante comรบn de los comerciantes.

Tambiรฉn fueron exhibidas como pruebas un convenio celebrado entre los quejosos y el Ayuntamiento de Acapulco para la venta de artesanรญas en el interior de la Casa de la Cultura. Finalmente mostraron una secuencia fotogrรกfica con la cual pretendรญan acreditar que las obras para el enrejado del acceso a la Casa de la Cultura les impedรญa laborar.

En la respuesta a la peticiรณn de amparo, emitida el 19 de febrero del 2010, el juez sรฉptimo del Distrito del Centro Auxiliar de la Novena Regiรณn, Mario Cantรบ Treviรฑo, decidiรณ el sobreseimiento del juicio de garantรญas promovido por los comerciantes ya seรฑalados con nombres y apellidos por ser improcedente su peticiรณn.

Todo el procedimiento legal para desalojar fue iniciado por un despacho de abogados, encabezado por el que fuera procurador de justicia Eduardo Murueta Urrutia, pero quedรณ en espera luego de que concluyรณ el sexenio de Torreblanca Galindo quien fue sustituido como gobernador constitucional por el expriista y ahora experredista รngel Heladio Aguirre Rivero.

Sin embargo, la siguiente titular del entonces Instituto Guerrerense de la Cultura y actual secretaria federal de Cultura, Alejandra Frausto Guerrero, desistiรณ darle seguimiento al tema sin que se conozca justificaciรณn alguna para tomar esa decisiรณn.

Frausto Guerrero era la responsable del sector cultural del estado como una cesiรณn de Aguirre Rivero a un compromiso polรญtico adquirido con el entonces dirigente nacional del Partido de la Revoluciรณn Democrรกtica y actual presidente de la Repรบblica, Andrรฉs Manuel Lรณpez Obrador.

Segรบn los comentarios vertidos sobre esa controvertida decisiรณn de no seguir la demanda fue que la entonces funcionaria estatal les compraba huipiles a las mujeres comerciantes, con aspecto indรญgena, y las llevaba a exhibiciones culturales. Igualmente, pedรญa artesanรญas para regalar en reuniones que encabezaba a cambio de permitirles continuar en el sitio sin pagar un solo centavo ni de renta ni de los servicios que ocupaban en luz, agua potable y uso de las instalaciones sanitarias.

Pocos dรญas despuรฉs de que el huracรกn Otis destruyera todo el sitio, los trabajadores se dedicaron a la limpieza de su centro laboral sin recibir una sola herramienta de la Secretarรญa de Cultura. La actual titular de la dependencia, Aรญda Melina Martรญnez Rebolledo, llegรณ una maรฑana con un grupo de acompaรฑantes y solamente fue a tomarse la fotografรญa para mostrar el grado de devastaciรณn y prometerles algunas despensas que no recibiรณ la mayorรญa.

Sin embargo, la funcionaria estatal ha difundido en las cuentas oficiales de la Secultura que ha repartido despensas en colonias populares de Acapulco como solidaridad hacia los acapulqueรฑos afectados por el meteoro, pero no se ha vuelto a parar en las instalaciones culturales.

La funcionaria estatal quien presume la protecciรณn y amparo del senador Fรฉlix Salgado Macedonio, padre de la actual gobernadora de Guerrero, es conocida como uno de los funcionarios de ese sector cultural de mayor actitud prepotente que ha habido y siempre procura hacer en menos el trabajo de los trabajadores a quienes llama como “sus empleados”.

Una semana despuรฉs de Otis, mandos de la Guardia Nacional se acercaron a la zona destruida. En plรกticas con el director del Centro Cultural de Acapulco, Vรญctor Hugo Jasso Ortiz, le indicaron que ellos realizarรญan la labor de reconstrucciรณn del sitio, pero mรกs tarde adelantaron que usarรญan ese lugar para la pernocta del personal militar.

Al atravesarse la temporada vacacional de los trabajadores, los militares hicieron uso de las instalaciones. Ahรญ durmieron, se baรฑaron y hasta lavaban su ropaje. La idea de construir un centro de mando de la Guardia Nacional en esa zona turรญstica de Acapulco fue tomando forma. El personal de la Secretarรญa desconocรญa el motivo de la presencia de los guardias nacionales y la decisiรณn, pregonada por los mismos militares, de que “se trataba de una orden que venรญa de arriba”.

El pasado miรฉrcoles, el secretario de la Defensa Nacional, general Luis Cresencio Sandoval Gonzรกlez, informรณ que la dependencia a su cargo ya tiene listos 21 predios para iniciar la construcciรณn de cuarteles para la Guardia Nacional en Acapulco y Coyuca de Benรญtez y adelantรณ que la prรณxima semana iniciarรญan los trabajos.

El anuncio lo realizรณ ante el presidente Andrรฉs Manuel Lรณpez Obrador. Entre los 21 lugares exhibidos, la Casa de Cultura como coloquialmente se le conoce al sitio cultural, ocupรณ el lugar nรบmero 15 de la lista de sitios acapulqueรฑos donde se construirรกn centros de mando de la Guardia Nacional.

Ahora que han retornado a sus actividades laborales, los empleados de la Secretarรญa de Cultura y del Centro Cultural de Acapulco (Casa de la Cultura) son sometidos a rigurosos escrutinios por parte de los militares. Todos los trabajadores deben presentar una identificaciรณn oficial de que trabajan en el sitio o no los dejan pasar, luego los anotan que ingresaron y cuando se van tambiรฉn son registrados.

En cambio, a los comerciantes invasores no les molestan con nada por parte de los elementos de la Guardia Nacional. Mientras los trabajadores realizaban los trabajos de limpieza y remociรณn de algunos escombros, los vendedores iniciaron sus ventas como si nada hubiera ocurrido.

Los sedicentes artesanos ocupan la Sala de Usos Mรบltiples donde se instalarรญa una biblioteca Educal. Su ocupaciรณn ilegal impidiรณ que durante el gobierno de Zeferino Torreblanca Galindo se concluyera una remodelaciรณn integral de las instalaciones culturales acapulqueรฑas.

Los militares, invasores tambiรฉn, actualmente ocupan parte de las instalaciones de la Galerรญa Ixcateopan, un aula de la Escuela de Iniciaciรณn Artรญstica, el auditorio Juan Garcรญa Jimรฉnez, la sala de lectura Carlos Fuentes y el salรณn Jaguar donde se daban cursos de iniciaciรณn temprana para bebรฉs.

Durante una exposiciรณn fotogrรกfica en 2023, mucho antes de que el huracรกn Otis devastara Acapulco, la actual secretaria estatal del sector se acercรณ a los artesanos para indicarles que metieran todas las cosas que tenรญan tendidas sobre parte de las instalaciones. 

Carmen De la Rosa le dijo dรกndole palmaditas en la espalda y en tono sarcรกstico:

—Somos de los mismos. Tambiรฉn nosotros apoyamos al presidente Andrรฉs Manuel Lรณpez Obrador. Acudimos a la marcha para apoyarlo. Mejor cรกlmese, relรกjese, somos iguales. Somos los mismos.

La funcionaria estatal ya no dijo mรกs. Agachรณ la cabeza y se retirรณ del lugar.

(Continuarรก).

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